Cómo guardar la ropa de invierno antes del verano

En Lima, el invierno se alarga hasta septiembre u octubre, y cuando llega el verano toca guardar los abrigos, las chompas y los ternos de abrigo. Hacerlo mal es la causa más común de manchas amarillas, malos olores y polillas. Esta guía te explica cómo guardar la ropa de invierno para que salga impecable el próximo año.
Por qué hay que limpiar antes de guardar
Una prenda que se ve limpia puede no estarlo. El sudor, la grasa de la piel, el perfume y los restos de comida casi no se notan, pero con el tiempo se oxidan y dejan manchas amarillas que ya no salen. Además, esos restos atraen a las polillas, y la humedad de Lima favorece la aparición de hongos y malos olores en la ropa guardada.
Lo más seguro: llevar tus abrigos, chompas y ternos a una tintorería y lavado al seco antes de guardarlos. En Aquapress los revisamos prenda por prenda.
Consultar por WhatsAppQué traer a Aquapress antes de guardar
Estas prendas se guardan mejor después de una limpieza profesional, porque la suciedad invisible es la que más daña con el tiempo:
- Abrigos y sacones.
- Ternos y prendas con forro o estructura.
- Chompas de alpaca y lana fina (mira por qué en cómo lavar una chompa de alpaca).
- Prendas de cuero o gamuza.
- Vestidos y prendas con pedrería.
- Edredones y mantas de invierno: mira lavado de edredones y ropa de cama.
Cómo guardar la ropa de invierno, paso a paso
1. Separa la ropa según su cuidado
Revisa la etiqueta de cada prenda y arma grupos: lo que se lava en casa (algodón, polares), lo que requiere cuidado especial (alpaca, lana fina) y lo que debe ir a tintorería.
2. Guarda solo prendas limpias y secas
Aunque la hayas usado una sola vez, limpia cada prenda antes de guardarla. Y asegúrate de que esté completamente seca: la humedad residual causa moho y olor.
3. Dobla o cuelga según el tipo de prenda
- Chompas y tejidos: dóblalos. Colgados, el peso estira los hombros y los deforma.
- Abrigos, sacos y ternos: cuélgalos en perchas anchas que respeten la forma de los hombros.
- Vestidos delicados: guárdalos en fundas de tela, no de plástico.
4. Elige bien dónde guardarlos
Usa cajas o fundas de tela transpirable. Evita las bolsas de plástico selladas: atrapan la humedad. Para ahuyentar polillas, el cedro y la lavanda son buenas opciones; la naftalina tiene olor muy fuerte y es tóxica, así que si decides usarla, que no toque la ropa y ventila bien después.
5. Busca un lugar fresco, seco y ventilado
Evita guardar la ropa pegada al piso o a paredes con humedad. Un estante alto, lejos de la luz directa, es lo ideal.
Checklist rápido
- Todo limpio antes de guardar.
- Todo completamente seco.
- Tejidos doblados y abrigos en percha ancha.
- Fundas o cajas de tela, no bolsas de plástico selladas.
- Cedro o lavanda en lugar de naftalina.
- Lugar fresco, oscuro y ventilado.
Revisa tu ropa guardada cada dos o tres meses
Abre las cajas, ventila las prendas unas horas y comprueba que no haya humedad ni olores. Detectar un problema a tiempo evita perder una prenda. Y si algo salió con olor o manchas, llévalo a lavado por prenda o a tintorería antes de usarlo de nuevo.

